Maletas llenas de silencio

¿Cuán atentos estamos a nuestras emociones y sentimientos mientras los vivimos? No todos nos tomamos el tiempo de detenernos a pensar en ello por el mismo afán de cada día. Normalmente sentimos, pasamos página y vamos archivando sin resolver.

He hecho algunas mudanzas y recuerdo que el primer viaje lo enfrenté con muchas expectativas y con la mejor de las actitudes. Entonces era muy joven; estaba segura de que sería fácil y a los ojos de mi juventud, mis planes eran los mejores. Hasta que llegó el día en el que me di cuenta de que no sería tan sencillo como imaginaba. Sin embargo, decidí que yo podía con eso, así que guardé el sentir del momento y avancé. En aquel viaje tenía planeada una estancia larga pero no permanente, y así se cumplió.

Años después regresé a mi país, casada. Aquel primer viaje no había sido malo; al contrario, me dejó muchas buenas experiencias, buenos amigos y planes que consideraba mejores. Esta vez la estadía acordada era permanente. Sin embargo, cuando vas avanzando en los caminos que eliges, te das cuenta de que hay cosas que no controlas… ¡aunque te guste tener el control, como a mí!

En ese viaje tenía mis predicciones y no me equivoqué mucho. De hecho, no tardó en pasar aquello que tanto temía: plantearme un nuevo viaje. Y otra vez apareció aquella decisión: «Yo puedo, guardo y avanzo», solo que esta vez haciendo una pausa en un nuevo destino. Aquel paso me obligó a juntar fuerzas; pero para entonces empezaba a notar las pérdidas y lo guardado comenzó a pesar.

Nuevamente me instalé con el plan de permanecer en aquel nuevo lugar. Fue ahí donde empecé a verme, a darme cuenta del mundo que había creado mientras guardaba mis sentimientos. Agradecí profundamente que aquel lugar me acogiera con mucho cariño, me recibiera con respeto y me diera la sensación de un hogar. Aunque seguía sin tomarme el tiempo de resolver lo archivado.

 Pero después de un tiempo, un buen día, escuché un susurro que me llamaba a amarme. Debo confesar que pensé que sería fácil y rápido; pero no. Nunca imaginé lo doloroso que sería, porque amarte implica verte, conocerte y sentir. Eso duele, y no es nada fácil para quien se ha vuelto experta en omitir.

En este proceso me vi deseando con gritos silenciosos ir en busca de lo que no quería ser consciente de cuánto lo necesitaba: ir a donde quería estar, al lugar que deseaba que me diera descanso. Así que hicimos las maletas, ¡una vez más!

Inevitablemente, este otro viaje lo hice muy consciente de que no sería tan fácil como pensaba aquella primera vez; y más aún porque ahora pensaba por tres. Aquí se terminó el tiempo de posponer lo que había que resolver y de omitir lo que se siente. Empezar fue duro pero maravilloso. 

Estaba muy a gusto, muy cómoda en este lugar que no me esperaba, pero me recibió con amor y esperanza. Sin embargo, luego este mismo rincón se ocuparía de empujarme a un nuevo lugar, de la misma manera que un águila empuja a sus aguiluchos fuera del nido para que vuelen. Aceptar que no podemos tener el control y entregarlo abre nuevos horizontes y, en mi caso, otro destino.

Y aquí estoy, dieciocho años después en aquel primer destino, donde un día soñé, me enamoré y emprendí una verdadera odisea. ¿Fácil? Definitivamente no. Pero siempre se me han concedido dos opciones: quedarme llorando o avanzar mientras lloro. Y por gracia, cuando tienes la fuerza en tu ADN, la cobardía no es una opción; por eso, siempre termino eligiendo avanzar mientras lloro.

Cada día trae enseñanzas; solo escribo lo que he aprendido.

— Etel Castillo

😀
0
😍
0
😢
0
🙏
0
👍
0
❤️
6

¿Te gustaría seguir leyendo lo que voy aprendiendo? Suscríbete y te avisaré por correo cada vez que publique una nueva reflexión. Es gratis. (Solo recuerda revisar tu bandeja de entrada para activar la suscripción con un clic).

Deja un comentario

Sobre mí

«Soy Etel Castillo, No soy escritora profesional -soy una mujer sensible que no quiere perderse las lecciones de la vida. Aquí comparto lo que he aprendido desde mis errores, mis aciertos y lo cotidiano.»

Artículos Recientes

Descubre más desde Lo que he Aprendido

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo